Vigilantes y Vigilados

La tecnología digital ha hecho real una conectividad sin precedentes. La inmediatez de las comunicaciones ha surgido como una maravillosa posibilidad que no solo permite el acceso a la información, sino que también el compartir y crear nuevos lazos que dan pie al surgimiento de nuevas comunidades. Sin embargo, el acceso inmediato no es necesariamente acceso libre.

Desde las filtraciones de Edward Snowden existe la certeza de que la regla general en un mundo políticamente centralizado y completamente interconectado es la vigilancia masiva e indiscriminada por parte de Estados y Corporaciones multinacionales. Nos vigilan transversal y permanentemente: algoritmos especializados almacenan y clasifican nuestro comportamiento en la red, generalmente por razones comerciales, aunque también por razones políticas.

La gravedad de esta situación es que la autonomía de nuestras comunicaciones es necesaria para organizarnos libremente, compartir conocimiento y expresar las necesidades y demandas de nuestras comunidades. Si no nos disponemos a promover y defender estos derechos, la política y la organización autónoma serán el privilegio de unos pocos.

Una Tarea Colectiva

Consideramos que el intercambio de información y la autonomía de nuestras comunicaciones son formas legítimas y necesarias para construir una sociedad libre y comunitaria, por lo que su defensa es una tarea política colectiva. La vigilancia masiva no es un problema técnico que cada individuo debe solucionar por su cuenta, sino que es un desafío político que debemos enfrentar en conjunto.

Primero, rechazándola colectivamente por ser una forma de violencia institucional. Y Segundo, empleando todas las herramientas libres y cooperativas que nos entreguen autonomía en nuestra información y en nuestras comunicaciones. Necesitamos establecer vínculos de cooperación y aprendizaje en esta tarea para conocer y utilizar las técnicas de cifrado y de autonomía tecnológica creadas por la comunidad del Software Libre, además de articular una posición política de rechazo explícito al uso de la tecnología como dominación.

Nuestra Posición

Somos un colectivo que se opone activamente a las nuevas formas de control social que se sustentan en la vigilancia masiva, por lo cual defendemos la autonomía de la tecnología y de las comunicaciones como formas legítimas de hacer política. Para esto, difundimos herramientas cooperativas para la autonomía digital y tecnológica, colaborando con organizaciones afines a nuestra visión que necesiten y busquen establecer comunicaciones seguras y el resguardo de su información.

Nuestro colectivo es una organización política que se posiciona desde la izquierda, es anticapitalista, antipatriarcal y opuesta al poder tecnocrático. Entendemos que la dominación tecnológica ejercida a través de la vigilancia masiva es una expresión más de las permanentes formas de explotación y opresión: la venta de información personal es la tendencia esperable de un mercado que requiere optimizar sus ganancias. Del mismo modo, el uso de la tecnología como recurso para la vigilancia policial es propia de la lógica burocrática de administración social. Así también, el acoso y la agresión basada en la imposición de género en distintas plataformas de comunicación son formas de la violencia patriarcal.

Oponerse a la vigilancia masiva es también oponerse al control social que la motiva; el capitalismo, el patriarcado y la tecnocracia son las formas de dominación que la sustentan y dirigen.

Por una sociedad Libre y Comunitaria