La comunicación por internet es esencial para poder compartir información y organizarnos. La capacidad que tengamos de coordinar y apoyar diversas iniciativas de transformación radical dependerá de cuánta autonomía tengamos sobre estos beneficios.

Lamentablemente, el desarrollo capitalista de la tecnología nos ha forzado a una permanente dependencia de las grandes corporaciones e infraestructuras privadas que controlan internet y, a pesar de las distintas resistencias que podamos hacer dentro de la actual red, mientras no tengamos plena autonomía tecnológica, nuestra capacidad de organización política tendrá un límite.

Redes alternativas de baja tecnología

Existen varias iniciativas y proyectos que están promoviendo la construcción de redes de comunicación de baja tecnología, en el sentido de una red que utilice la menor cantidad de recursos posibles y se pueda obtener de ello la máxima efectividad.

El artículo “Cómo construir una Internet de Baja Tecnología”, del proyecto Low Tech Magazine, recopila y analiza distintas iniciativas de este tipo de redes y qué beneficios tienen para las comunidades que las sostienen.

1 – Autonomía

Parte del problema de la vigilancia y de la censura en la red se debe a que no tenemos poder de decisión sobre la infraestructura que mantiene internet. En el caso de las redes alternativas de baja tecnología mantenidas por comunidades, el diseño, implementación y uso de la red depende de la completa autonomía de estas comunidades.

Las redes con infraestructura autónoma abren la posibilidad para pensar y diseñar nuevas formas de desarrollo tecnológico no capitalista que contribuyan a la formación de sociedades basadas en la comunidad y en la libertad.

2 – Flexibilidad

Si bien muchas de las iniciativas de redes de baja tecnología se originaron en lugares donde la precariedad económica no permitía la llegada del internet convencional, estos proyectos, al estar diseñados con un funcionamiento distribuido entre todos los usuarios de la red, permiten mantener redes más resistentes a dificultades climáticas, energéticas y sociales.

Al no depender de un único organismo o institución central, las comunidades que las mantienen pueden permanecer comunicadas en situaciones críticas.

3 – Sostenibilidad

El actual ritmo de desarrollo tecnológico eleva permanentemente el consumo energético y la extracción de recursos no renovables, lo que pone en duda el futuro de internet tal como lo conocemos en un escenario de crisis ambiental cada vez más profundo.

En este sentido, las redes alternativas de baja tecnología, al ocupar menos recursos, son una solución viable para mantener las comunicaciones digitales autónomas evitando al máximo el impacto medioambiental.

 

Una Red por construir

Los proyectos de redes alternativas y de internet de baja tecnología son iniciativas recientes que, por la creciente demanda de mayor velocidad en las redes convencionales, no son muy conocidas ni promovidas.

Sin embargo, sus características podrían ser una alternativa viable para las nuevas organizaciones políticas, territoriales y productivas que busquen en la tecnología la autonomía necesaria para enfrentar la dependencia actual a la economía capitalista.

 

Guía para redes alternativas

Revisa esta guía para construir redes alternativas de baja tecnología:
http://wndw.net/pdf/wndw3-es/wndw3-es-print.pdf

Puedes descargar una infografía sobre esta publicación aquí.

Autonomía Tecnológica