5 Criterios para la seguridad y la autonomía de nuestra información

Cotidianamente usamos plataformas y aplicaciones digitales para comunicarnos, compartir contenidos de interés o informarnos. En este sentido, Internet ha generado una experiencia nueva, en donde muchos nos beneficiamos de la inmediatez de la comunicación y la pluralidad de contenidos. Sin embargo, dedicamos poco tiempo a averiguar sobre qué tan confiable es un programa o aplicación, o si realiza acciones sin nuestro consentimiento.

Esta confianza nos expone a un escenario digital en donde, de hecho, la vigilancia comercial y política es habitual. La mayoría de los programas y servicios digitales que empleamos venden nuestros datos; siendo Facebook un ejemplo bastante claro de este tipo de práctica, que la compañía no ha podido siquiera negar mediante argumentos sólidos. Incluso los videojuegos pueden servir de sistema de recolección de datos para agencias de seguridad como el caso de Angry Birds, que resultó no ser un programa únicamente destinado a la entretención.

De este modo, es necesario partir del hecho de que toda nuestra actividad digital, independientemente de cuál sea, está inmersa en una situación de vigilancia masiva. Es por ello que, si tenemos el interés de resguardar la autonomía de nuestra información y nuestra privacidad, debemos partir por buscar y aprender a usar herramientas que nos permitan contar con un resguardo razonable. La invitación es partir por algunos criterios que nos permitan evaluar qué tan confiable es un programa o servicios antes de emplearlo. Si bien es posible que no todos los programas que queramos usar cuenten con cada una de las características reunidas, estos criterios nos pueden ayudar a discernir entre varias alternativas según lo que necesitemos.

Cifrado

El cifrado o criptografía es una técnica que transforma la información de manera que solo sea legible para quienes conocen la contraseña requerida o para los programas y plataformas que la gestionan. Esto, por ejemplo, nos asegura que los datos que transitan en la red y que se almacenan están seguros ante la intrusión de terceros. Cuando un programa o servicio digital posee cifrado, principalmente cifrado de extremo a extremo, significa que cuenta con una seguridad razonable. La forma más común de cifrado en internet es el protocolo SSL que poseen los sitios web que inician con “https”, en donde la “S” da cuenta de su implementación. Significa que, entre nuestro navegador y el sitio, el tráfico de datos está cifrado y su contenido será indescifrable para quien pudiera monitorear nuestra conexión, protegiendo así nuestras contraseñas, por ejemplo.

Para un cifrado que entregue completa autonomía del usuario, una alternativa recomendada es usar GnuPG, para Windows o para GNU/Linux.

Anonimato

El anonimato, en la red, es la capacidad de poder ocultar nuestra identidad y el lugar desde el cual nos conectamos cuando navegamos o intercambiamos información. Esto protege nuestra privacidad y nos permite navegar de modo más seguro. Son pocas las plataformas o programas digitales que no garantizan un anonimato razonable, pero de todos modos hay ciertas consideraciones básicas que podemos elegir o buscar para proteger estar nuestra identidad.

  • Sitios Web con encriptación https en el nombre de la dirección o url.
  • Servicios que piden pocos o ningún dato personal (nombre, número de teléfono, etcétera).
  • Servicios que no requieran necesariamente iniciar sesión con cuentas de corporaciones como Google o Facebook.
  • Programas que pueden configurarse para utilizar la red Tor.
  • Preferir programas que no necesiten conexión a internet para funcionar

En este sentido, es recomendable empezar en la navegación anónima aprendiendo a usar la red Tor y las varias formas en que se puede emplear: para navegar por medo de Tor Browser o compartir archivos con OnionShare.

Descentralización

Cuando las plataformas digitales se encuentran concentradas un grupo de servidores pertenecientes a una o a pocas corporaciones, el poder de decisión en esas plataformas no obedece necesariamente a los usuarios. El ejemplo más extendido de este tipo de plataformas es Facebook o Google. Los sistemas descentralizados, en cambio, al sostenerse en grandes redes de servidores y al ser configurados por comunidades de desarrolladores, entregan mayor autonomía a la decisión de los usuarios sobre cómo usar su información y sus comunicaciones. Por ello, siempre que sea posible, es preferible utilizar programas y plataformas que funcionen del modo más descentralizado posible, como las redes sociales Diaspora* y Mastodon o sistemas de mensajería como XMPP o plataformas de intercambio de archivos como RetroShare.

Software Libre

El Software Libre es todo programa que permite realizar al menos cuatro acciones esenciales, llamadas cuatro libertades, estas son ejecutar el programa, poder analizar su código fuente, poder hacer copias y compartirlas y poder crear modificaciones del programas y compartirlas libremente. La ventaja particular de este tipo de software es que permite a las redes de desarrolladores y usuarios puedan verificar que los programas utilizados no oculten funciones perjudiciales, como vigilar, recopilar información o dañar los dispositivos.

La ventaja del Software Libre por sobre programas que ocultan su código es que garantiza que las tres consideraciones antes mencionadas -cifrado, anonimato y descentralización-, estén realmente al servicio de los usuarios y no de terceros. Por ejemplo, en sistemas operativos como Windows o Mac, que son privativos –o que ocultan su código–, no tenemos garantías para saber qué hacen realmente en nuestros dispositivos y con nuestros datos. En cambio, sistemas operativos en gran parte libres como Debian o programas como Tor, dan mayores garantías de seguridad por la transparencia con las cual son diseñados y distribuidos. En términos de seguridad y privacidad, existen recopilaciones de programas libres en donde podemos elegir varias opciones de software que protejan y respeten nuestros datos y autonomía.

Colaboración

A pesar de que los elementos técnicos son centrales para definir cuándo un programa es seguro; son las redes de desarrolladores y de usuarios que hay detrás las que construyen la confianza sobre los proyectos y su trayectoria. Si bien el mejoramiento técnico es uno de las motivaciones para que muchos de los desarrolladores trabajen en herramientas digitales, existen organizaciones, colectivos y usuarios cuyo principal interés es promover la autonomía tecnológica como manera de contribuir a las luchas sociales y políticas con horizontes de libertad y autonomía social. En este sentido, es preferible optar por plataformas o programas vinculados a organizaciones cuya trayectoria comprometida hace aún más confiable los elementos técnicos antes mencionados. Organizaciones como Tor, Riseup, y Debian son solo algunos ejemplos de estos compromisos, pero existen muchas más, creándose y vinculándose para hacer de la autonomía en la red un espacio para compartir y construir autonomía.